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100 fotografías del ejercito y la Alemania nazi por la prestigiosa revista LIFE, todo un archivo gráfico que nos da el punto de vista oficial en aquella época, fotos para recordar una era tan grande como horrorosa por sus hechos de sobra conocidos.

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5 Comentarios

muy lindas las imagenes, gracias, =(^_^)= nya!

ABEL REYES TELLEZ 25/10/09 @ 2:13

BREVE BIOGRAFIA DE MARTIN BORMANN.ASUMIO LA PRESIDENCIA DE LA CANCILLERIA

Martin Bormann nació el 17 de junio de 1900 en la localidad de Halberstadt, Sajonia-Anhalt. Su padre era suboficial músico del Ejército y murió cuando su hijo apenas contaba con 4 años. Su madre se casó en segundas nupcias, con el director de una agencia bancaria.

Sirvió poco tiempo en el ejército durante la I Guerra Mundial.

Durante la República de Weimar pasó un tiempo en la cárcel, acusado de asesinar a un colaboracionista con la invasión francesa del Ruhr.

En 1929 se casó con Gerda Buch, hija de un colaborador cercano a Hitler, con quien tuvo diez hijos, además de una extraña relación de simultánea ferocidad y ternura que sigue sorprendiendo a sus biógrafos.

, líder del partido nazi alemán y uno de los asesores más cercanos a Adolf Hitler. Bormann se afilió al movimiento nazi en 1925. En 1928 fue ascendido al mando superior del Sturm Abteilung (SA) y en 1933 se convirtió en jefe del Estado Mayor con Rudolf Hess. Después de que Hess volara a Escocia en 1941,

Se consideraba a sí mismo como “asesor primero y fundamental”. Hombre que clamaba de una fidelidad a toda prueba hacia el Führer, éste le hizo su “hombre de confianza”.

De personalidad intrincada, carácter explosivo y ambicioso, conspiró en muchas ocasiones para medrar en el partido.

Despreciaba a Heinrich Himmler por considerarlo hombre de poco carácter pero, aún así, se apoyaba en él para lograr sus fines. Justamente por todo lo contrario, temía a Reinhard Heydrich, a quien jamás se atrevió a acercarse.

Administraba los ingresos de Hitler por el concepto de derechos postales y bibliográficos relacionados con Mi lucha.

Martin Bormann fue además el causante de la declinación de la figura política de Hermann Göring, y sus maquinaciones aislaron a Hitler de la realidad política cercana.

En 1929 fue asignado al Comando Supremo de las Sturmabteilung (SA) y en 1933 fue nombrado Reichsleiter del partido. Ese mismo año se convierte en miembro del Reichstag. Fue General de la Schutzstaffel (SS) y Jefe del Estado Mayor junto con Rudolf Hess. Tras el frustrado viaje de Hess a Escocia en 1941, para negociar con Winston Churchill, Bormann asume la presidencia de la Cancillería y la dirección de la administración del partido. En su cargo, se ocupó de distribuir los fondos que llegaban a las filas nazis de las empresas y empresarios alemanes, repartiéndolos entre los líderes. Igualmente, se fue convirtiendo en un secretario personal de Hitler que administraba sus cuentas y además actuaba como contralor de los Gauleiters y Reichsleiters.

A finales de 1942, Bormann había reemplazado a Hess en todas sus funciones, además de nuevas atribuciones que Hitler le otorgó, como ser ejecutor e intérprete de sus órdenes, ya que el Führer estaba cada vez más replegado en su cuartel general. Bormann decidía quién podía entrevistarse con Hitler y quién no, además de decidir su agenda personal.

En la boda de Adolf Hitler con Eva Braun, 29 de abril de 1945, Bormann fue el único miembro de la jerarquía nazi testigo de la ceremonia junto con Goebbels.

Fue uno de los últimos que vio a Hitler con vida, y quedó a cargo de su última voluntad en vida como interlocutor de su testamento.
La caída [editar]

En 1943, conspiró con Himmler, sin éxito, para derribar a Albert Speer de la lista de sucesores de Hitler. Erwin Rommel fue una de sus principales víctimas, repudiado solapadamente por otros líderes nazis, su poder creció después del atentado del 20 de julio de 1944.Hacia el final de la guerra, fue visto por última vez en el búnker de la Cancillería el 30 de abril de 1945.

El 2 de mayo, durante el asedio al Reichstag se organizó una fuga del personal del Führerbunker hacia las zonas ocupadas por el ejército estadounidense, en esta fuga iba también Erich Kempka, chófer personal de Hitler. La fila iba escoltada por tanques Tiger.

Bormann iba acompañado de Ludwig Stumpfegger, médico personal de Hitler quien le suministró el cianuro a la familia Goebbels, al costado de uno de estos tanques. Cuando estaban en la Invalidenstrasse, al norte del río Spree en Berlín, el tanque fue impactado por un obús ruso. Arthur Axmann, líder de las Hitlerjugend, quien también iba en la fila, vio salir a Bormann y a Ludwig Stumpfegger despedidos del tanque en llamas, y cuando logró llegar a él, lo vio tan mal que creyó estaría muerto y dejó el cuerpo a un costado del camino, sin saber qué habría ocurrido después con Bormann.

La figura de Martin Bormann siempre ha resultado odiosa para casi todo el mundo. De hecho, parece que no haya nadie que hable bien de ese hombre. Los historiadores dicen que resultaba Bormann resultaba ser un hombre sin escrúpulos siempre a la sombra de Hitler. La figura de Martin Bormann no era conocida en el III Reich. Solo después de la guerra el mundo supo de él. Tras la muerte de Rudolf Hess, Bormann ascendió rápidamente como hombre de confianza de Hitler. Muchos se preguntaban qué veía Hitler en un hombre tan desagradable. Pero lo cierto es que Bormann se fue haciendo imprescindible para Hitler. ¿Lo hizo por ambición o por sentido del deber? Bormann no era un personaje público, no encajaba en el modelo de jerarca nazi. Era el típico burócrata. Le llamaban “la eminencia gris”.

Bormann se comportaba con su jefe de manera extremadamente sumisa pero también le resultaba muy eficaz. Sin embargo, para el resto de la gente, Bormann se comportaba de manera brusca, desagradable y a veces daba la impresión de estar loco. Lo mejor era estar a bien con Bormann porque si alguien le molestaba, su odio era tremendo. Sin embargo, entre las personas cercanas al Führer y que gozaban de su simpatía, Bormann se comportaba de manera simpática.

Fue Bormann quien construyó una obra conocida en el Berghof, que costó mucho dinero: el famoso salón de té a 1800 metros, al que se llegaba a través de un túnel. Al principio Hitler no le concedió ninguna importancia pero después le gustaba mucho llevar a sus invitados a ese alto para contemplar el paisaje.
Martin Bormann fue el sucesor de Rudolf Hess. Sin embargo, después del vuelo de Hess, nació la Cancillería del Partido, que estuvo a las órdenes de Bormann. Pronto Bormann quiso deshacerse de todo lo que recordara a Hess. Tal era la manía persecutoria hacia Hess que incluso hizo cambiar el nombre de uno de sus hijos, que se llamaba Rudolf. Lo cierto es que Bormann se hizo tan imprescindible ante Hitler que ya hubo una época en que todo el mundo le temía.
Pero veamos por qué una figura tan odiada por todo el mundo, era imprescindible para Hitler. Tan pronto como Bormann se enteraba de que algo le gustaba a Hitler, hacia lo imposible por conseguirlo. Por ejemplo, sabía que a Hitler le gustaba la literatura y creó una oficina de lectura encargada de procurar las últimas publicaciones y resumirlas en una sola hoja para poder hablar de literatura junto a Hitler. En una ocasión Hitler se dispuso a subir en coche por una montaña y se maravilló del paisaje pero se percató de que una granja afeaba el entorno. El Führer dijo que cuando esos campesinos desaparecieran habría que suprimir esa casa. Sin embargo, 24 horas después Hitler no daba crédito a lo que vio: en donde antes había una granja, ahora se extendía un verde prado. Al parecer Bormann se entendió con el propietario de la granja y consiguió que se marchara voluntariamente. Cientos de obreros trabajaron mañana y noche para despejar el terreno.
Otro ejemplo de la eficacia de Bormann lo ilustra la siguiente anécdota. En el Berghof Hitler recibía a miles de admiradores que le querían ver. En una ocasión Hitler se quejó de que el sol le resultaba muy molesto. Al día siguiente Hitler se quedó estupefacto: ahí donde recibía a sus admiradores, Bormann había trasplantado un gran árbol. Personalmente se encargó de cuidarlo para que enrraizara.
Así pues, ante semejante eficacia, no se puede reprochar a Hitler que tuviera como colaborador a un personaje tan siniestro y gris. Sin embargo, la influencia de Bormann era tan grande, que muchos acontencimientos del final de la guerra se le deben a él, o a la manera que tenía de presentar los asuntos a Hitler.

Lo que no se le puede reprochar a Bormann es que no fuera trabajador. Trabajaba día y noche y sin descanso. Rudolf Hess lo empleó como enlace entre el Partido y el Estado y fue nombrado Jefe del Estado Mayor de Hess. Hasta 1936 permaneció con una cierta discrección. Entonces se procuró una casa en el Obersalzberg para estar cerca de Hitler. Compró terrenos cerca del Führer para que éste pudiera estar tranquilo en sus descansos. Bormann compraba los terrenos a los campesinos de Obersalzberg y les pagaba muy bien por ello, entre cuatro y cinco veces su precio. Así que no tuvo que coaccionar a nadie. No obstante, Hitler acabó por enterarse y temió que se cometieran injusticias con los campesinos y prohibió toda nueva adquisición. Bormann le dijo que los campesinos estaban encantados con las adquisiciones y que eran éstos quienes le acosaban para que comprara sus fincas. Así que Hitler se tranquilizó. Obsérvese el caracter de Hitler que, a pesar de ser dictador de Alemania, no deseaba incomodar a los campesinos ni cometer irregularidades. De hecho, este comportamiento es típico en Hitler. Nunca quiso cometer ilegalidades en las compras de nada. Sin embargo, con el tiempo Hitler fue prácticamente el único propietario de las tierras del Obersalzberg.

Pretendió ser el sucesor de Hitler, por lo que sufrió una gran desilusión al ver que el almirante Karl Dönitz era finalmente nombrado en el testamento que Hitler dictó y fue mecanografiado por su secretaria Traudl Junge en el búnker en los momentos finales del régimen.

asumió la presidencia de la Cancillería y la dirección de la administración del partido. Desapareció tras la caída de Berlín y fue condenado a muerte in absentia por el Tribunal Militar de Nuremberg en 1946. Las afirmaciones realizadas durante la década de 1960 de que Bormann vivía en Sudamérica fueron parcialmente acalladas cuando se descubrió un esqueleto en Berlín Occidental en 1972 que se identificó como el suyo. En 1973 Bormann fue declarado oficialmente fallecido por las autoridades alemanas occidentales.

ABEL REYES TELLEZ
PRESIDENTE NACIONAL
PARTIDO SOCIAL CRISTIANO NICARAGUENSE PSC.
HISTORIADOR TEOLOGO CRISTIANO.
TELFAX 505 22493460
EMAIL: PSCNICARAGUA@HOTMAIL.COM
MANAGUA NICARAGUA.

leandro DAMIAN reltiH 04/01/10 @ 22:25

me parece mas q esencial saber de la historia

para q el mal gane los hombres buenos no tienen q hacer nada!!!!!!!!!!!!!!

Muy buenas imagenes, gracias

jorge González Méndez 29/04/10 @ 6:35

Es increíble el dominio de masas, la estrategia, el derroche de propaganda,la expropiación de las voluntades…

Caldo de cultivo de la hecatombe… demostración de la fragilidad humana… un ser tan diminuto de por medio…

La nación más avergonzada de su pasado… herencia maldita…

Por dónde andaba Dios?